martes, 6 de noviembre de 2007

El agua aterrizando en las banquetas...los truenos agrietan mis pasos...
Me emociona esperar por ese viaje. Estática ahora, tengo la sensación de estar en ese avión que nos llevará al lugar planeado. Tu a mi lado, produciendo en mí humedades infinitas...como esa lluvia, la de la tarde...excita mis labios, propone sádicamente entregarme a la candela del rayo.
Si eso pasara tal vez daría a luz a una espiral con tu nombre.
Deberías sentir lo que siento, temer lo que temo, siempre dando vueltas alrededor del secreto que nos atrapa y nos desquicia.
Tu cuello, ejemplo eterno del caracol en forma de tornado, de huracán, de vía láctea...del sistema fractal de aquellos dotados de la maravilla secreta de la vida.
Siendo eterna, soy en ti fugaz.
Las calles grises coquetean con mis ganas de penetrar en él. Mis piernas lampiñas se hunden en la lluvia fría que ha descendido al infierno. Con la luz del ocaso metálico pronuncio los sonidos que te harán caer a mi eterno vuelo...siempre hacia abajo, siempre.
El vapor del pavimento despide el olor de tus axilas...y mi sexo delira a cada paso..siempre bajo la lluvia, porque aun estoy mojándome las ganas de estar eternamente así, estática, esperando ese momento...que tristemente llegará y se acabará y pasará, ese maldito tiempo inexistente, que aguarda por nosotros en una caja de celuloide.

Volutas...
Hélices...
Formas eternas de los recuerdos que llegarán y seguirán de largo.

2 comentarios:

Raúl H. Pérez dijo...

Hola Sory.

Que texto tan chingón.

Un saludo.

Ego sum qui sum dijo...

Sory, me encantan tus textos. Sigue publicando, no abandones este espacio.