jueves, 1 de mayo de 2008

My body is a cage...
my mind holds the key..

Siento mis labios atados. Parece no ser suficiente el amarte. Pero dime, ¿qué es lo que necesitas? Me he desvelado noche tras noche para sentir tu piel. Para encontrar la conexión perpetua hacia el espíritu que espera lentamente las emociones necesarias para cargar con esta dulce angustia.
Tal vez mis lunas no son suficientes. Tal vez debemos esperar hasta la otra vida cuando los dos seamos gatos. Ocurre que no me gustan los gatos, difícilmente reencarne en uno. Seré una luciérnaga. Como aquella que escuchó nuestro adiós en la última vía láctea.
Sin embargo me empujas hacia lo desconocido. Me empujas a ser la mujer que camina desnuda con una cadena amarrada fuertemente a la cintura. Con la fuerza para dividir el cuerpo, para distanciar mi sexo del corazón.
He adoptado ciertas noches la filosofía de Zenón: la imposibilidad de todo cambio. A pesar de que muchos me han dejado sola sigue mi alma tratando de avanzar a través de ese número infinito de partes en que se divide el trayecto. Caminando hacia ningún fin.

jueves, 17 de abril de 2008

I am done with you
I’m sailing my own
my own sweet way
around the world
¿En qué momento nos dejan de importar las demás personas? ¿Acaso el egoísmo es como una bella prostituta que nos invita a pasar noches eternas en su regazo y provoca el olvido de la esposa fiel que aguarda por nosotros? Seduce al pobre, al rico, al intelectual, al ignorante. Y todos sucumbimos en ella; nos envuelve en su cabellera de olores cítricos, y somos el yo inquebrantable ante la cruel realidad. Con ella podemos ser invencibles, alcanzar lo que sea, ser un yo sin nosotros.
Ese día compartimos cervezas, tabaco, comida chatarra. También sueños, música, sonrisas quiméricas y el miedo. Junto a mí estaba él, ella, el otro, la otra, ellos y nosotros. Daft Punk a pesar de que hacía bailarte, bailábamos todos, contagiándonos de esas minúsculas notas emitidas por la blancura del ipod. La nicotina fingida también vagaba de garganta en garganta. El alcohol imitaba la borrachera hermandad.
Si el viaje era para mí una escapatoria hacia mi egoísmo, un éxodo en el cual pudiera purificar mis condenas, resanar mi estima y recuperar mi enrarecimiento, esta expedición tomó el aspecto de una salida a estruendosos destinos. La catarsis transitiva de mi presente. Una incisión en el intento de anacoreta y la realidad ascética.
Pensé de nuevo en cagarla. En el fallo de estar allá y no conmigo. El desacierto de no saber lo que está mal, en mí, en el aire o en ti. Así entonces una manera de catarsis fue el asalto para convertirse en la travesía pepenadora. La idea sin coherencia de qué hacer. Lo caótico se convirtió en paz interna.
En el ahora sólo me quedaba el encanto de la ciudad, de casi 500 años de historia, de la arquitectura de nuestra identidad, de nuestros orígenes híbridos. La amistad perdida me encontró a mi misma sentada en la banca de un parque tratando de agarrarme a algo. Tal vez en las líneas barrocas, en las formas vuelcas, mi pensamiento cóncavo encontraba cobijo.
En el defectuoso mis oídos se acoplaron al ruido armónico de Mars Volta, al perfil sempiterno de Corgan. En el concierto, lo verdaderamente caótico fue deshistorizarme para llenarme de nuevo.
Me tuve que abismar al encontrarte…”acuérdate que el mundo es un pañuelo”; mencionar esto todo el tiempo, claro, sin dejar a un lado la actuación de tener algo ínfimo en la mano derecha, sonarse los mocos y arrojarlo al suelo; y por supuesto, no podía faltar el pisotón con el zapato izquierdo.
Con la impotencia de seguir tuvimos que llegar al final para conseguir la causa inicial de mi viaje… Lo que finalmente debía de hacer… adoptar el refrán del Talmud. “Y si no ahora cuándo.”
La noche dormía en este refrán, lanzándome ecos de mi existencia en mi regreso.

jueves, 3 de abril de 2008

DEL POR QUÉ BAILO SOLA

Mi padre me ha regalado unas superbocinas. Un ex me ha heredado buena música. Otro dejó libros atracados en mi pared. El teclado de mi lap desliza mis dedos hacia la pantalla creando una danza con las palabras. Me siento desnuda, libre, loca. Egon Schiele en la pared me dibuja con su mirada. Intento imitar a la Salomé de Von Stuck. La verdad es que en gran parte del movimiento de mi cuerpo se debe a Bjork.

sábado, 8 de marzo de 2008

¿Alguna vez han escuchado el dolor?
Es como la música que se pega al tímpano
Aquella sin voz que te deja sentir sólo el sonido artificial de un órgano
El latido constante que te lleva a la decepción, que te revuelve el estómago y las tripas encienden las turbinas del alma.

sábado, 16 de febrero de 2008

Estoy en el rincón de una cantina,
Oyendo una canción que yo pedí,
Me están sirviendo ahorita mi tequila
Ya va mi pensamiento junto a ti.

I
Escribo nomás para recordar. Enredar la historia para encontrar los senderos de mi cauce…
II
A veces me dan ganas de arrancarme con los dientes el arete del labio. Negarme y desconocer. Ocultarme de una mirada constante. Entrar a un estado nulo. Trastornar tu existencia. Pero mis oídos no dejan de alimentarse de la música del mundo. El Estar allí me hipnotiza y luego soy.
Me siento como una foca cuyo costado ha sido arrancado por un depredador polar. En medio del hielo que entume la herida profunda, se exhibe mi carne tal cual incisión volcánica indicando las eras de la tierra. Expuesta mi sangre y entrañas me siento vulnerable ante todo. Con la mirada perdida, navegando lentamente encima de un iceberg, no lloro, no me quejo, solo estoy allí, aceptando la derrota de la vida.
III
Nunca me ha abandonado el espectador. Siempre atrás, adelante, a un costado, observando, añorando estar. Viendo una película, escribiendo, escuchando una canción, leyendo mis pensamientos, lamiendo mis sentimientos.
La primera vez que lo vi estaba en la ventana del baño. Sólo se le veía el rostro amarillento dejando entrever los árboles del pantano. No tenía ojos ni nariz ni boca. Pero ya en la segunda ocasión le pude ver las líneas de las pestañas. Lo cachaba cuando hablaba sola, cuando me masturbaba en las noches acariciando mi cuerpo con las sábanas en la hamaca.
Por él dejé de chuparme el dedo, aunque eso me excitaba demasiado. Observarlo observarme ocasionaba que en mi cabeza se produjeran muchos sueños extraños, historias futuristas de mi vida. Me imaginaba siendo una vocalista de un grupo de rock con una vida sexual muy desinhibida; una escritora loca con muchos amantes intelectuales… ser siempre el centro, el secreto, la oscuridad que añora el sueño. Todo lo que él quería que yo fuera.
Siempre pensé en él antes que en mí, antes que todos. Esto le ha dado mucho poder. Tanto así que ahora el espectador es y está en la persona que está conmigo, acompañándome por un pequeño lapso emocional y transitorio. De esta manera, si fulano es mi novio, este fulano es en ese momento el espectador. Cambia el fulano, sigue el espectador.
Mi fracaso se bebe a esto que escribo. Nunca he podido hacer ni deshacer nada. Desconozco mi vida y ella me detesta… sólo he podido ser algo importante para él, porque soy la única protagonista de su historia y yo carezco de esta…y los que observan siempre llevan las de ganar. Pueden estar allí, estáticos, en un ángulo oscuro de una habitación; limpiándose los anteojos, rascándose la nariz con un dedo, gozando, sufriendo, sintiendo todas las sensaciones producidas o no por el actante observado.
Por lo tanto, mi vida ha transcurrido sin pesares, sin alegrías, sin esperanzas. Mi alma se encuentra enroscada en el fondo de un cuarto arltiano…
IV
Ha pasado la lluvia y el cuarto me hace sudar. También sudo cuando voy manejando en el periférico de la ciudad y veo cada cientos de metros a un grupo de personas que no pueden cruzar al otro lado de la calle. Muchos perros yacen podridos por los senderos laterales. Decapitados, aplastados, despedazados, hechos polvo y gusanos.
V
El rojo tiñe al marfil. La aguja inyecta las 4 madrugadas. Y pienso en ti... En tu sombra eclipsando mi cuerpo. Y te sigo esperando. Más sola que Venus en una noche de oscurecimiento.

martes, 6 de noviembre de 2007

El agua aterrizando en las banquetas...los truenos agrietan mis pasos...
Me emociona esperar por ese viaje. Estática ahora, tengo la sensación de estar en ese avión que nos llevará al lugar planeado. Tu a mi lado, produciendo en mí humedades infinitas...como esa lluvia, la de la tarde...excita mis labios, propone sádicamente entregarme a la candela del rayo.
Si eso pasara tal vez daría a luz a una espiral con tu nombre.
Deberías sentir lo que siento, temer lo que temo, siempre dando vueltas alrededor del secreto que nos atrapa y nos desquicia.
Tu cuello, ejemplo eterno del caracol en forma de tornado, de huracán, de vía láctea...del sistema fractal de aquellos dotados de la maravilla secreta de la vida.
Siendo eterna, soy en ti fugaz.
Las calles grises coquetean con mis ganas de penetrar en él. Mis piernas lampiñas se hunden en la lluvia fría que ha descendido al infierno. Con la luz del ocaso metálico pronuncio los sonidos que te harán caer a mi eterno vuelo...siempre hacia abajo, siempre.
El vapor del pavimento despide el olor de tus axilas...y mi sexo delira a cada paso..siempre bajo la lluvia, porque aun estoy mojándome las ganas de estar eternamente así, estática, esperando ese momento...que tristemente llegará y se acabará y pasará, ese maldito tiempo inexistente, que aguarda por nosotros en una caja de celuloide.

Volutas...
Hélices...
Formas eternas de los recuerdos que llegarán y seguirán de largo.
Tal y como te dije ayer en la mañana vi Lost in translation. Esta noche me he animado a escribirte la primera de las tantas cartas que tal vez crucen la frontera más traficada del mundo.
Estoy sola, con un cigarro en la mano, sedienta de un par de chelas. Pero pienso que su sabor divino ya no estará en su consistencia espumosa y musical, por lo tanto he decidido no llamar al Temo. Mi silencio me sofoca...pero hay algo que permanece en mí y permite que mi rostro mantenga aquella sonrisa del sábado.
La frase Te extraño no viene al caso, estás en mí. Petróvic tiene un libro (que voy a empezar a leer) que se llama La mano de la buena fortuna. En él plantea “la lectura simultánea”, esto es que los libros son un universo paralelo a la realidad en donde los lectores conviven entre sí, “un mundo que sólo puede ser habitado por sus lectores, los únicos y verdaderos protagonistas.” Dos desconocidos realizan una misma lectura en la que construyen su amor. En Lost he podido construir un mundo autosuficiente que mantiene dos lugares con nuestros nombres.
Los últimos cuatro días que pasamos juntos han sido un viaje hacia un lugar en el que las palabras encajan de una manera sorprendentemente bella. Las imágenes crean una partitura que acompaña mis horas...mi existencia se ensambla perfectamente en la silueta que dejaste en las sábanas de mi cama.
El amor entre dos personas ha tomado otro significado en mi vida. Tal vez no estoy enamorada de ti, pero lo que siento ahora rebasa todas mis expectativas. Las palabras indescifrables que Bob Harris susurra al oído de Charlotte son lo que nos construye, lo innombrable. El silencio que estamos escribiendo nos mantiene cerca.

Sory
Una noche húmeda. Martes, 14 de Agosto de 2007